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Chi Kung /Qi Gong

Qigong: Eight Piece Brocades Chi Kung
La práctica del Qi Gong
Una búsqueda del equilibrio y la armonía
Por Isabel Calpe Rufat
De origen milenario, el Qi Gong es una práctica corporal basada en la circulación del qi a través del cuerpo humano. Integrado en la medicina tradicional china por Huang Di, el emperador amarillo, en el siglo XXVI a. C., el Qi Gong conjuga posturas, movimientos corporales y ejercicios respiratorios destinados a hacer circular el qi a fin de preservar la salud, curar las enfermedades y prolongar la vida.
La civilización china se desarrolló en las llanuras que bordean el río amarillo, una región propensa a las inundaciones, con elevados índices de humedad que causaban muchos problemas de salud. De ahí que desde épocas muy antiguas se inventaran danzas que imitaban los movimientos y actitudes de los animales a fin de hacer fluir el qi y evitar la aparición de enfermedades.

Movimientos de Dao Yin, antiguo Qi Gong
Se creía que existía una relación entre el movimiento corporal y la salud. Hua Tuo, un célebre médico que vivió en la época de los Han orientales (25-220 d.C.), lo enunció con estas palabras: "el agua que fluye no se estanca, el gozne de madera de la puerta que se utiliza con frecuencia no es comido por los gusanos".
El término Qi Gong es un neologismo del siglo veinte acuñado por un médico chino, Liu Gui Zhen, que designó con este nombre diferentes técnicas inventadas por los chinos a lo largo de la historia para cultivar el qi. Qi Gong significa cultivo o trabajo del qi. Gong connota la idea de esfuerzo y trabajo laborioso; en un sentido más amplio es la maestría que adquirimos sobre nosotros mísmos a través de una práctica específica. Qi es el principio universal que sustenta la existencia, lo que da forma y sustancia a todas las cosas y seres del universo. "El hombre nace de una condensación de qi. Es el qi que al condensarse crea la vida y es el mismo qi que al dispersarse produce la muerte" -decía el taoísta Zhuang Zi (Tchuang Tsé)-1. Todos los fenómenos, desde la creación de las galaxias hasta los intercambios celulares, se basan en la circulación del qi, la esencia de la vida. El qi es la invisible palpitación de todo lo que vive, desde lo infinitamente grande a lo infinitamente pequeño; es el invisible tejedor que opera todos los cambios, transformaciones y mutaciones del universo.
1 Zhuang Zi, cap. XXII.
2 El Qi Gong está considerado la disciplina base de las artes marciales internas chinas pues actúa sobre el ajustamiento del cuerpo físico y energético, imprescindible para abordar, por ejemplo, los movimientos rotatorios del Ba Gua Zhang o los estiramientos antagonistas del Tai Ji Quan. Una máxima tradicional dice que « practicar el Tai Ji Quan sin el enraizamiento postural es como construir una casa sin los fundamentos ».
3 Ge Hong, Baopuzi, Cap. V (Citado en ROBINET, Isabelle, Méditation taoïste, Ed. Dervy-Livres, París, 199, p.129)
A lo largo de la historia, el Qi Gong ha sido practicado por maestros taoístas, budistas y confucianos que contribuyeron al desarrollo de su práctica y de su teoría. Es al mismo tiempo una disciplina corporal2, un método curativo y una vía de crecimiento humano.
Un método curativo basado en la circulación del qi
El Qi Gong es una de las cinco ramas de la medicina china tradicional, junto con la acupuntura, los masajes, la dieta y la fitoterapia. Todas ellas comparten una misma visión del ser humano y el universo, según la cual todo se halla en interrelación. El ser humano, ren, participa del movimiento de los múltiples qi que rigen y componen el universo. Su salud es cuestión de armonía y equilibrio, de una readaptación constante a esos qi que circulan a través de su cuerpo, la naturaleza y el cosmos, generando incesantes cambios.
En medicina china, la enfermedad es la consecuencia de un grave desequilibrio del sistema energético. Si el qi circula correctamente a través de los canales energéticos, irrigando el conjunto de las células del organismo, la persona goza de salud. Si el flujo de qi es irregular o se obstruye, las células, los tejidos y los órganos se debilitan. Con el tiempo, la enfermedad acaba apareciendo. Así, la terapéutica del Qi Gong está constituida por un conjunto de remedios posturales y respiratorios que estimulan y equilibran la circulación del qi y tratan a la vez el funcionamiento del cuerpo, la mente y el espíritu. Si el qi vuelve a fluir correctamente, el cuerpo y la mente sanarán. "El que sabe hacer circular el qi preserva su integridad y aleja las fuerzas perniciosas que podrían perjudicarlo"3.
Una terapéutica que trata cuerpo-mente-espíritu
La terapéutica del Qi Gong es holística: cuerpo, mente y espíritu se consideran como manifestaciones diferentes del qi, el principio universal que sustenta toda la existencia. El qi da forma y sustancia, circula por los diferentes planos cósmicos y a él se deben todos los cambios, transformaciones y mutaciones que han generado la infinita variedad de la vida.
Todas las cosas y los seres están hechos de qi y en virtud de ello están interrelacionados. La medicina tradicional china se ha fundado sobre esta visión unitaria de las cosas.

El ideograma del qi, energía vital
Así, el Qi Gong trata a la vez el cuerpo físico, el estado psicológico y emocional de la persona. Su método curativo consiste en desarrollar el eje central, zhong zhu, que verticaliza el cuerpo, vinculando el ser humano al Cielo y la Tierra. A través de movimientos corporales y ejercicios respiratorios, se armonizan los qi que recorren el organismo con los qi que circulan en el exterior, el practicante se vincula a la naturaleza y el cosmos. No hay curación sin vínculo, sin integración, sin armonización. A un nivel más profundo la curación implica un desarrollo de la conciencia, un acorde mayor con el universo, con los demás seres, con el Dao.
La naturaleza, el espacio ideal para practicar
Dada la importancia clave que tiene la circulación del qi, el lugar ideal para practicar Qi Gong es el espacio abierto, donde el practicante puede absorber los qi de la naturaleza. Los grandes maestros se retiraron a las montañas sagradas chinas, -comunión entre el Cielo y la Tierra,- y en la antigua China, se practicaba en el exterior de la casa o el patio del templo.
Montañas sagradas chinas, lugar tradicional de retiro y práctica de los maestros de Qi Gong
Hoy se practica sobretodo en parques y jardines. Es usual que el practicante se coloque cerca de un árbol, o se apoye en él, para liberar los malos qi acumulados en su organismo y absorber los qi benéficos del árbol. Hay dos maneras de potenciar y hacer circular el qi, ya sea a través del cuerpo o de la mente. Las formas dinámicas utilizan principalmente el movimiento. Cuando se realiza ejercicio físico se solicita la acción de diferentes músculos que activan la circulación de la sangre y del qi. Las formas estáticas o meditativas utilizan la mente para guiar el qi. Según un principio tradicional, ahí donde va el pensamiento, va el qi.
El proceso de curación
Tan pronto como se empieza a cultivar el qi el proceso de curación se pone en marcha. Cuanto más grave es la enfermedad, más lento y costoso es. Desde el momento en que se inician los ejercicios, suele notarse una recuperación de energía. El qi repara órganos, reconstruye tejidos y células. La práctica de la meditación y de la respiración hacen emerger contenidos inconcientes, miedos y emociones reprimidas. Los síntomas no siempre desaparecen enseguida. Al principio incluso pueden agravarse pero con el tiempo van paliándose hasta desaparecer. El Qi Gong no trata tanto de aliviarlos de forma inmediata como de eliminarlos de raíz, atacando la causa que los han provocado.
A un nivel más profundo, la curación implica un perfeccionamiento de la persona. Cuando el ser humano actúa en concordancia con su sentido del bien disfruta de una energía desbordante. Meng Zi (Mencius) la denomina haoran zhi qi. Por nutrirse de cualidades morales es el qi más noble, el más puro, el más sublime. Es un qi inmenso y poderoso que se desarrolla cuando el ser humano sigue su Dao y perfecciona la parte más noble de su naturaleza. Se trata de adecuar el comportamiento con el corazón, xin, sede del pensamiento, la voluntad y la emoción. Entonces se logran el equilibrio y la serenidad; ese qi maravilloso puede ponerse al servicio de los demás seres y llena el espacio entre el Cielo y la Tierra
El ejercicio de Qi Gong: postura, movimiento y respiración
En Qi Gong, las posturas meditativas o inmóviles se combinan con la práctica de la respiración y la ejecución de movimientos gestuales. Lo ideal es empezar por la postura vertical durante una media hora o más y luego encadenar diferentes ejercicios. Las posturas y gestos son muy variados. Pueden encadenarse para formar secuencias de movimiento continuo. Lo importante es entrar en la corriente de energía-conciencia, que es la esencia de este arte corporal.
Una practicante realizando distintas posturas y gestos de Qi Gong
El ejercicio básico para el mantenimiento de la salud es la postura de pie, zhan zhuang. Consiste en permanecer derecho, los pies paralelos y bien anclados sobre el suelo, cuidando que la separación de los pies sea equivalente a la distancia de los hombros. La espalda está erguida, la nuca estirada y el mentón ligeramente entrado. Los hombros están relajados, los brazos caídos. La pelvis debe estar bien centrada en el eje para no bloquear el flujo de qi en la zona lumbar. El practicante se relaja e imagina una línea vertical que recorre el medio de su cuerpo desde la fontanela al punto equidistante entre los pies pasando por el primer dan tian. Deja que la fuerza de la gravedad opere en él, sin oponer resistencia. Debe trabajar la sensación de ser a la vez "imantado por la tierra" y "aspirado por el cielo".
Esquema energético de la postura Zhan Zhuang
Practicantes de Qi Gong en el Templo Celeste de Bei Jing
Al permanecer inmóviles, en la postura correcta, el qi empieza a circular en el interior, fluyendo a través de los múltiples canales y liberando los obstáculos que impedían su paso. El solo hecho de mantenerse erguido, de dejar caer el peso en los talones, permite una relajación profunda del diafragma, lo que aumenta la capacidad respiratoria. Con el tiempo, este ejercicio posibilita la eliminación gradual de las tensiones físicas y emocionales acumuladas. Cuanto más se practica más se despejan las vías energéticas y más aumenta el caudal interior de qi.
La respiración en Qi Gong es regular y sosegada. Se sincroniza con los movimientos que se ejecutan. Al permanecer en la postura justa, la respiración se hace profunda y sin esfuerzo. Los ejercicios respiratorios permiten regular y acumular el qi, armonizan la circulación de la sangre y serenan el espíritu. Antiguamente, los maestros chinos colocaban una pluma bajo los orificios nasales del alumno para comprobar el estado de su respiración. Si la pluma no se movía significaba que el alumno había armonizado su respiración, que se hallaba en comunión con la sutil respiración de los cien mil seres, con la inmensidad del universo. Sereno y relajado estaba en el camino del Dao.
Los beneficios de la práctica del Qi Gong
Uno de los beneficios de la práctica del Qi Gong es la liberación de la energía que se hallaba retenida debido a tensiones de índole diversa. Esa energía liberada es empleada, en primer lugar, en reparar los desequilibrios físicos. A medida que se practica, el qi circula mejor a través de los diferentes canales, estimulando la circulación de la sangre4, eliminando progresivamente las toxinas y procurando una mejora del sistema respiratorio y del funcionamiento del organismo. De manera gradual, el cuerpo recupera su equilibrio, los huesos se mineralizan, los músculos y tendones se tonifican y flexibilizan, el sistema nervioso se refuerza. Aumenta la respuesta inmunitaria, la capacidad de resistir a condiciones físicas y situaciones adversas mejora.
4 Según un principio de la medicina china ahí donde va el qi, va la sangre. Aunque circulan por conductos distintos, hay una relación estrecha entre ambos. El qi dirige la sangre y la sangre nutre el qi. Si se produce un desequilibrio entre el qi y la sangre pueden ocasionarse vértigos, afecciones oculares e incluso problemas cardiovasculares
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El Qi Gong activa el circuito parasimpático, aquella parte del sistema nervioso vegetativo que, junto con el sistema simpático, actúa independiente de la conciencia y la voluntad regulando diferentes funciones como el aparato circulatorio y digestivo, las glándulas de secreción, la musculatura lisa, el metabolismo o el funcionamiento de los órganos internos. Mientras el sistema simpático activa el cuerpo preparándolo para responder a situaciones de peligro o sobrecargas emocionales, el parasimpático favorece el restablecimiento y la economía de las energías. Parece demostrado que las personas que sufren traumas emocionales o largos periodos de estrés tienen tendencia a padecer trastornos de los órganos y funciones dependientes del sistema nervioso vegetativo. El Qi Gong, al estimular la porción parasimpática, las restablece. Permite que el cerebro se relaje, procura una digestión eficaz, sueño profundo, mejora el aparato circulatorio y favorece la secreción de glándulas. A medida que se avanza en la práctica el caudal de energía disponible va en aumento y puede emplearse para la realización de otras actividades. Todo ello contribuye a ralentizar el proceso de envejecimiento tal y como los tratados de Qi Gong aseveran desde tiempos antiguos.
Estudios científicos demuestran que la práctica del Qi Gong mejora la memoria y la claridad mental. Los ejercicios ayudan a prestar atención a cada gesto y movimiento. Ello aumenta la capacidad de concentración y de vivir el instante presente. A través de la práctica, se eleva el espíritu, shen. La persona se armoniza con el Cielo y la Tierra, es el eje de unión entre esos diversos planos. No sólo el cuerpo sana sino que el espíritu se afina.
Libros que se pueden consultar
CALPE RUFAT, Isabel, Qi Gong. Práctica corporal y Pensamiento chino. Barcelona, Ed. Kairós, 2003 (reedición 2009).
CHENG, Anne, Histoire de la Pensée Chinoise, París, Seuil, 1997.
CHUEN, Lam Kam, El camino de la energía, Ed. Paidós.
CHUNGLIANG, Al Huang, Embrace tiger, Return to mountain, The essence of T´ai Chi, Utah, Real People Press, 1973. (Traducido en español: La esencia del Tai Chi, Málaga, Ed. Sirio, 1978).
DÜRCKHEIM, Karlfried Graf, Die Erdmitte des Menschen, Otto Wilhelm Barth Verlag, 1967 (Hara, Centro vital del hombre, Ediciones Mensajero, 2002).
LAO ZI:
LAO TSÉ, Tao Te King, Ediciones 29 (Traducción de Ramón Hervás)
LAO TSÉ ó TAO TE KING, Ed. Edaf, Colección Arca de Sabiduría, (Traducción de Alfonso Colodrón)
LAO ZI, El Libro del Tao, Ed. Alfaguara, 1978 (Trad.de Iñaki Preciado)
ROBINET, Isabelle, Lao Zi et le Tao, París, Ed. Bayard, 1996.
ZUANG ZI:
Zhuang Zi, « Maestro Chuang Tsé », Trad. Iñaki Preciado, Barcelona, Ed. Kairós, 1996.
Chuang-Tsé, Ed. Edaf, Colección Arca de Sabiduría, Versión de Martín Palmer y Elisabeth Breuilly.
Chuang-Pzu, Ed. Monte Ávila, (Trad. de Carmelo Elorduy).
YANG, Jwing-Ming, La raíz del Chi Kung chino: secretos del entrenamiento chino en chi kung, Ed. Sirio, 2003.
Enrique Santamaria show the 8 exercices of Zhan Zhuan - Qi Gong method based in "The way of energy" book of Master Lam Kam Chuen. Music: Irawadi by Michel Huygen from Extreme Meditation Cd Series.
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